noviembre 11, 2007

TELENOVELAS: CUANDO NO HAY COMPETENCIA





Esta semana se publicaron los shares de la televisión abierta y por cable de Venezuela durante el recién finalizado mes de Octubre:

Venevisión: 58,1%
Televen: 21,0%
VTV: 6,3%
Globovisión: 6,0%
RCTV International: 4,4%
Tves: 4,1%

Fuente: AGB. Medición nacional. Total televidentes ABCDE de 6 a 12am. Octubre 2007.

En el foro de Television Venezolana e Internacional (TVVI), las reacciones (1, 2) de los foristas se han centrado en dos puntos:

* Que RCTV International, a pesar de estar sólo en cable, le gana a TVES, canal afecto al gobierno que ocupa el lugar de RCTV en la TV abierta.

* Si Venevisión ha logrado o no capitalizar la salida de RCTV de la señal abierta. En otras palabras, si ha aumentado su share.


Personalmente me alegra que RCTV International tenga mejor share que TVES, ya que estoy en total desacuerdo con la forma con la que el gobierno se deshizo de la oposición que significaba RCTV. (Ver mis posts al respecto en este blog: 1, 2 y 3).

En cuanto a Venevisión, si hablamos de shares, el canal sí se ha beneficiado, (como era de esperarse), de la ausencia de RCTV, ya que en Abril 2007 (que fue un mes particularmente bueno para Venevisión), los shares promedios en Venezuela de 6 a.m. a 12 a.m eran aproximadamente:

Venevisión: 35-40%
Televen: 10-15%%
VTV: 5-6%
Globovisión: 2-3%
RCTV: 23-28%

Es importante notar que también Televén y Globovisión se han beneficiado de la salida de RCTV.

Sin embargo, y a pesar de que ratings y shares son las divisas que manejan el negocio que es la televisión, me preocupa que la falta de competencia desvirtúe la manera como se hace televisión en Venezuela.

Me preocupan particularmente las telenovelas. Me preocupa que al no haber competencia dentro del país, se produzcan telenovelas con el único fin de la venta al extranjero. Ya lo estamos viendo. Ciudad Bendita, mi último objeto de estudio a fondo, es probablemente la última novela de Venevisión que fue diseñada para ganar el rating dentro de Venezuela. En cuanto a RCTV International, se ha aliado con Telemundo para poder sobrevivir y asegurarse justamente sus ventas internacionales. El tipo de producciones que saldrán de esa alianza no está clara todavía. La primera, Toda una Dama, un remake bastante acertado de la extraordinaria Señora de José Ignacio Cabrujas, tiene un elenco que no es parejo en cuanto a talento.

Me preocupa también que al dársele prioridad a la venta internacional sobre el éxito local (porque éste ya no interesa dada la falta de competencia), las telenovelas venezolanas pierdan el color y sabor local. Muchos opinan que ésto último no tiene nada de malo. Al contrario, piensan que es así como recuperaremos el sitial internacional que alguna vez ocupamos con nuestras telenovelas. Yo estoy en desacuerdo. Primero porque la política económica del andamiaje del negocio internacional de la telenovela hoy en día es distinta a la que existía cuando Cristal y Kassandra conquistaron el mundo. Hoy en día el mercado global está siendo gobernado por el remake y las telenovelas cortas y formulaicas que no asumen ningún tipo de riesgo. Segundo, porque la telenovela ha dialogado con la cultura y la formación social venezolana de manera particular. Sin perder la universalidad del melodrama y su característica de ser el espectáculo de las emociones y sentimientos (como bien decía Cabrujas), las telenovelas nos han hablado a los venezolanos sobre quiénes somos, y de qué manera amamos y desamamos. Creo que al quitarles el color local estamos cerrando ese importante diálogo y estamos también disminuyendo nuestra capacidad de autoanalizarnos. También estamos diciendo que nuestra cultura local no tiene rango suficiente como para ser internacional.

Hubo una época en que nos divertíamos y disfrutábamos escuchando los diferentes acentos, vocablos y dichos que se decían en las telenovelas de cada país. Era la época en que lo local conquistó al globo. Vivimos ahora un momento inverso: lo universal se impone sobre lo local. Y lo universal es una construcción que nos imponen, un artificio que implica uniformidad, repetición y conformidad. Y yo considero que estos tres elementos son los enemigos mortales de la creatividad, ingrediente vital para la salud de la telenovela como género perdurable.

2 comentarios:

Nanay dijo...

No puedo estar más de acuerdo con este comentario. Las telenovelas que apuntan a la cultura "globalizada" lo que hacen es uniformar "por abajo" sin crear ni aportar nada, y también comparto el temor de la autora del blog de que esta sea la tendencia que se mantenga y perdure, porque estas telenovelas "que nos imponen" son un insulto a la inteligencia, y lo único que aportan es una producción impecable, y unos cuerpos sin defectos, pero todo parece impostado, y las emociones que provocan son superficiales y desde luego pretender que hacen pensar a nadie más allá de nuestro propio ombligo es una quimera.

En España apenas se han hecho telenovelas por lo que no puedo decir que las telenovelas latinoamericanas me conecten con mi realidad más inmediata, pero las telenovelas "locales" me han dado la oportunidad de aprender más cosas y me han hecho pensar más y maravillarme de cómo siendo tan distintos somos tan iguales. Y ese sentimiento y regocijo nunca lo obtengo de esas novelas descafeinadas.

¿es posible que las productoras decidan hacer novelas al gusto de los inmigrantes mexicanos en los EEUU, que después de todo son sólo 50 o 60 millones de personas y nos dejen al resto tirados? Aunque para las cadenas las telenovelas sólo sean un negocio mientras que los aficionados nunca lo vemos así, ¿ni siquiera quieren nuestro dinero?

Dr. Carolina Acosta-Alzuru dijo...

Nanay, tu comentario es interesantísimo para mí, justamente porque vives en España.

La polarización del debate global-local sobre las telenovelas es impresionante. Pero, sobre todo, se maneja mucho entre los ejecutivos (y algunos miembros de público también) la especie de que lo local no interesa fuera. Que fuera de los grandes países productores de telenovelas (México, Brasil, Colombia, Venezuela, Argentina) lo que quieren es historias de estructura tradicional, de temática descontextualizada e historias "conocidas".

Por ello es particularmente refrescante para mí leer tu comentario tan bien razonado y tan bien escrito sobre este tema, que se ha constituido en una de las aristas más álgidas del mundo de las telenovelas.

Yo creo que las historias con color y sabor local se pueden leer perfectamente fuera. Las lecturas serán distintas, pero eso no significa que son indescrifrables. En este sentido creo que todos somos víctimas de la subestimación del público por parte de los que toman decisiones que ya ni intentan vender las telenovelas que ellos consideran "locales" o "vanguardistas". Es una verdadera lástima y, en mi opinión, un peligro a mediano plazo para el género de la telenovela.